¿Te dan bajones de azúcar?

¿Te dan bajones de azúcar?

Casi todos lo hemos sentido alguna vez: 

Te da hambre intensa y repentina, sientes ansiedad (temblores, nerviosismo), quizá sudas, te sientes débil o mareado. 

Algunas personas también sienten irritabilidad, dolores de cabeza, niebla mental o muestran palidez en la cara. 

Y para otros sucede durante la noche, así que pueden sentir sudores nocturnos, insomnio o debilidad al despertar.

Estos son síntomas de que el nivel de glucosa en la sangre es bajo. 

Nuestro cuerpo lo interpreta como un peligro para nuestra supervivencia, y por eso se siente tan urgente. Las glándulas adrenales secretan cortisol para indicarle al hígado que produzca más glucosa, rápido. Y junto ese aumento repentino de cortisol se activan los sistemas de alerta de nuestro cuerpo, como en situaciones de estrés intenso. 🧠

Cuando estos bajones de azúcar son frecuentes o severos, pueden tener consecuencias muy graves para la salud. 

¿Qué detona estos bajones de azúcar? 🍦

Para muchas personas, tiene que ver con que sus niveles de glucosa van como una montaña rusa: con subidas enormes y bajones súbitos. 

Tal vez has escuchado ese dicho: todo lo que sube, tiene que bajar.

Y cuando algo sube muy rápido y muy alto… la bajada es similar. 

¿Te imaginas pasar días, semanas, años en el ajetreo de una montaña rusa? 🎢

Con el tiempo, estas subidas y bajadas de glucosa llevan a complicaciones relacionadas con:

  • Prediabetes y diabetes
  • Fatiga
  • Antojos de azúcar
  • Cambios en la presión
  • Aumento o pérdida de peso
  • Daño nervioso
  • Ansiedad o nerviosismo
  • Inflamación digestiva
  • Daños a los pulmones y el cerebro
  • Desbalance hormonal
  • Fatiga adrenal
  • Desintoxicación deficiente
  • Daños al metabolismo 

¿Y por qué se convierten en esa montaña rusa nuestros niveles de glucosa?

Para la mayoría, tiene que ver con algún grado de resistencia a la insulina

Es decir que si te dan bajones de azúcar, es una invitación para aprender a manejar mejor la glucosa y la insulina. 😶‍🌫️

¿Qué tiene que ver la insulina?

¡Es la patrona en todo este tema!

Acá te contamos brevemente:

Cada vez que comemos, nuestro cuerpo produce insulina:

  • Producimos en gran cantidad al comer carbohidratos y azúcares, en especial industriales
  • Producimos en moderación al comer proteínas
  • Producimos en cantidad mínima al comer grasas saludables

¿Y para qué sirve? 

Para llevar a las células la energía de lo que acabamos de comer.

¿Cuándo empieza a volverse una montaña rusa?

Cuando comemos exceso de carbohidratos o azúcares (entre otras razones que te contamos más abajo).

Es un ciclo del que conviene salir rápido, porque suele volverse adictivo:

  1. Primero, comes azúcares o carbohidratos refinados.
  2. Te sientes feliz porque aumenta la dopamina. En tu sangre aumenta la glucosa y tu cuerpo produce insulina para utilizar esa glucosa.
  3. La insulina alta provoca que acumules grasa. Y después de un rato, el cuerpo quiere otro high de azúcar.
  4. Te da un bajón de glucosa. Sientes fatiga, hambre, ansiedad, debilidad. Y sientes un antojo intenso de comer más azúcar y carbohidratos.
  5. Y el ciclo se repite… 

Cuando la insulina está fuera de balance, es como caer en una trampa:

  • Sientes más hambre
  • Tienes antojo de carbohidratos y azúcares
  • Quemas menos grasa, subes de peso
  • Crecen quistes y pólipos (mujeres)
  • Sientes menos energía, bajones de azúcar, “food coma” después de comer
  • Tu cuerpo se inflama internamente
  • No creces adecuadamente (niños y jóvenes)
  • Puede afectarse el funcionamiento del cerebro
  • Envejeces de forma prematura

¿Entonces sólo hay que dejar de comer azúcar y carbohidratos? 🍪

No.

Hay que elegir los azúcares y carbohidratos sanos…

Y tener en cuenta otros factores que desbalancean la insulina, como: 

  • Falta de actividad física 
  • Falta de movimiento físico que no sea ejercicio (movimiento continuo, usar el cuerpo durante todo el día)
  • Ejercicio intensivo sin reabastecer de nutrientes al organismo 
  • Deficiencia de sueño
  • Estrés 
  • Exposición a toxinas, carga tóxica elevada
  • Deficiencias de nutrientes
  • Ayunos mal manejados o dietas riesgosas 
  • Historia familiar de resistencia a la insulina o diabetes
  • Exceso de grasa corporal (incluso para personas delgadas pero con grasa visceral)
  • Inflamación crónica en el cuerpo
  • Ciclo circadiano desregulado (dormir tarde, comer de noche, etc.)

¿Qué podemos hacer para manejar mejor la insulina?

Puede ser complejo salir del ciclo de subidas y bajadas fuertes de glucosa e insulina usando solamente tu fuerza de voluntad.

Por eso lo que te recomendamos son estrategias que no están basadas en fuerza de voluntad:

  • Apoya la microbiota y repara las paredes intestinales.
    ¡Con Kaldos de huesos Keat!
    Pide un Programa Kaldos Microbiota. Es la forma más fácil de alimentar a las bacterias saludables de tu flora intestinal (las que no se alimentan de azúcar, sino de fibra de las verduras que comes), al mismo tiempo que reparas tu sistema digestivo y nutres a profundidad tu organismo —porque los problemas de insulina también tienen que ver con deficiencias de nutrientes.
  • Darle un reset a tu organismo y ayudarle a limpiar toxinas, con un Tune Up.
    Uno de los efectos que más Keaters reportan es que disminuyen significativamente los antojos y se regula su apetito. Esto es gracias a que está mejorando el balance de la microbiota y los niveles de insulina, además de que el cuerpo está recibiendo un mantenimiento completo.

Y también hay cosas que puedes hacer todos los días:

  • Comer MENOS: alimentos procesados, harinas refinadas, azúcares, refrescos, granos refinados, comida artificial… 🍔🍟
  • Comer MÁS: vegetales frescos (¡tienen carbohidratos! Pero son carbohidratos complejos que no provocan subidas drásticas de glucosa y que sirven de alimento a la microbiota). 🥬🥕
  • Si vas a comer azúcares o carbohidratos, comer ANTES vegetales, grasas y/o proteínas (¡o un Kaldito!) para protegerte de subidas de glucosa.
  • Cuidar tu ciclo circadiano: dormir más temprano, evitar comer de noche, evitar luces artificiales y pantallas en la noche, recibir la luz del sol en la mañana…💤
  • Encontrar tu forma de regular el estrés. Puede ser salir a andar en bici, ver un video de meditación guiada, darte un baño caliente, tomar una infusión en las noches y darte 15 minutos para leer… 🚴🏻
  • Caminar 10 o 15 minutos al terminar de comer, en lugar de permanecer sentado.🚶🏻
  • Tomar una cucharada de vinagre de manzana orgánico diluida en agua antes de las comidas.🍎

No ayunar arriesgadamente. Si quieres hacer un ayuno de más de 24 horas, te recomendamos hacerlo asistido con Kaldos para evitar afectar tu balance de insulina. Y si sólo quieres extender tus horas de ayuno nocturno, hazlo muy poco a poco para mantener tu balance.

Haz estos pequeños cambios y cuida tu salud. 

 

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